Libertad de prensa será política de Estado, afirman

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, anunció “el inicio de la política de Estado comprometida con quien se dedica a informar”, al ofrecer la disculpa del Estado a la periodista y activista de derechos humanos Lydia Cacho Ribeiro, criminalizada en 2005 por su ejercicio de la libertad de expresión.

Dijo que “este es un momento adecuado para reflexionar sobre el valor que para nuestra democracia y para la cuarta transformación representa la libertad de expresión”.

La responsable de la política interior anunció esta política de libertad de expresión y de prensa ante la propia Lydia Cacho Ribeiro; el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón; el subsecretario Alejandro Encinas Rodríguez; el embajador ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente Ramírez; el representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Derechos Humanos, Jesús Peña Palacios, y la directora de Artículo 19 para México, Ana Cristina Ruelas Serna. Entre los invitados destacaron Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Miguel Concha Malo.

Lydia Cacho Ribeiro fue encarcelada por su investigación de explotación sexual, publicada con el título Los demonios del Edén, y dejó al descubierto una red de complicidad de autoridades con personajes de poder económico, y tras aceptar la disculpa pública, emplazó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador a crear un verdadero estado de derecho.

Al término del evento, el representante de México ante las Naciones Unidas, Juan Ramón de la Fuente Ramírez, dijo que el reconocimiento público de la responsabilidad del Estado mexicano y la disculpa pública ofrecida a la periodista Lydia Cacho “es una muestra clara de lo que ha dicho el presidente tantas veces, que la mejor política exterior es la política interior”.

“Esto marca la pauta de nuestra relación con el Alto Comisionado para Derechos Humanos de las Naciones Unidas”, afirmó el embajador.

Olga Sánchez Cordero en su mensaje señaló que “el quehacer periodístico no es ajeno a las condiciones de desigualdad social existentes”, y su ejercicio da voz a grupos vulnerables y en desventaja, como las poblaciones marginadas, niñas, niños, mujeres en condición de trata e indígenas, menores abusados sexualmente.

“Por eso -dijo- es indispensable asegurar el ejercicio periodístico. Para ello, desde lo que en algún momento fue el espacio de censura, como fue la Secretaría de Gobernación, defenderé que siempre se exprese la oportunidad de disentir y contrastar, y no la homogeneidad institucionalizada”, dijo.