Prisiones para mujeres con sus propias reglas

En Filipinas cada prisión tiene sus propias reglas. En algunas está absolutamente prohibido entrevistar a los prisioneros, mientras que en otras se permite total libertad de interacción. El Instituto Correccional para Mujeres de Davao, la tercera ciudad más grande del país, forma parte de las segundas.

“Estoy aquí porque traficaba”, o “estoy aquí porque consumía drogas”. Estas son las frases más pronunciadas por las reclusas en la segunda prisión para mujeres de Filipinas.

/ Notimex