Consciente de la oportunidad que se le presenta, el boxeador mexicano Omar Chávez está obligado a tener una actuación convincente cuando este sábado enfrente al estadounidense Robert García.

El Gimnasio Nuevo León Unido será donde estelaricen la función, con el título mediano Plata del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en juego. Luego de noquear el pasado mes de abril en Chihuahua a Ramón “Inocente” Álvarez, el “Businessman” Chávez está motivado, sobre todo porque un triunfo lo acercaría a una oportunidad titular.

“Estoy contento de que se llegue la hora, entrené duro, sé del reto que tengo, de lo que hay en juego. Van a ver al mejor Omar Chávez y, por qué no, al próximo campeón del mundo”, expresó el pugilista de 27 años.

Agregó que se siente bien en todos los aspectos, además que se encuentra contento, pero para lograrlo hizo cambios en su actitud y le regreso el amor por este gran deporte, “sé de mis habilidades y el sábado ganaré porque seré campeón del mundo, esa sería la pelea que sigue”.

Durante la ceremonia de pesaje que se realizó este viernes, ambos boxeadores registraron 156 libras en la báscula, listos para la contienda, donde el estadounidense quiere hacer válido su apodo.

“Lo siento, en su propio país pondré a Omar en su lugar, él solo tiene el apellido de la grandeza de su padre, lo demás nada, sentirá lo que es enfrentarse a un peleador de primer nivel, es mi tiempo, ocupo la victoria para lograr mi sueño de disputar el cinturón del mundo”, apuntó Robert.

Omar llega a esta pelea con cuatro triunfos seguidos y récord profesional de 36-3-1, 24 nocauts, mientras que el estadounidense con 12 victorias en fila y marca de 40-3, 24 nocauts, una real “Amenaza” para el mexicano.

En la coestelar se medirán Moisés “Taz” Calleros (26-7-1, 15 KO) y el excampeón mundial Mario “Dragoncito” Rodríguez (20-13-5, 12 KO), a 10 “rounds”.