Las dos mayores economías del mundo han intercambiado la imposición de tarifas arancelarias en un paso que vaticina mayores preocupaciones a escala global de una guerra comercial a toda regla entre China y Estados Unidos.

China anunció la imposición de aranceles del 25 por ciento a 106 productos estadounidenses como la soya, los automóviles y los productos químicos, en respuesta a las medidas tomadas por Estados Unidos, según una decisión del Consejo de Estado.

La Comisión de Tarifas de Aduanas del Consejo de Estado, el gabinete chino, decidió imponer tributos adicionales del 25 por ciento a 106 mercancías de 14 categorías de productos, según un comunicado dado a conocer por el Ministerio de Hacienda en su página web.

Beijing adopta esta medida menos de 24 horas después de que el presidente estadunidense, Donald Trump, anunciara una lista de mil 300 productos chinos a los que planea imponer aranceles, algo que el gobierno chino califica de práctica comercial desleal.

Esos aranceles tendrán un coste de 50 mil millones de dólares, equivalente al de las tarifas que la administración Trump planea aplicar a mil 300 productos chinos.

Según ha informado la televisión pública china, el Ministerio de Comercio del gigante asiático confirmará más adelante la fecha de entrada en vigor de esos nuevos aranceles.

La decisión fue tomada luego de que el gobierno estadounidense anunciara una lista propuesta de productos a los cuales aplicaría aranceles de un 25 por ciento más, la cual incluye exportaciones chinas por 50 mil millones de dólares.

La lista de aranceles a productos chinos presentada ayer por Trump incluye medicamentos, así como mercancías de diversas industrias, como la aeroespacial, la robótica, la ingeniería mecánica y las tecnologías de información y comunicación.

La fecha de implementación dependerá de aquella en la que la administración del presidente Trump, reajuste los impuestos a los productos chinos, dijo la cartera.

El Ministerio de Comercio indicó en un comunicado que la medida de Estados Unidos fue “una evidente violación de las normas correspondientes de la Organización Mundial del Comercio (OMC)”.

La nota agrega que “infringe gravemente los legítimos derechos e intereses que tiene Beijing de acuerdo con las normas de la OMC y amenaza los intereses y la seguridad económica de China”.

No obstante, el viceministro de Finanzas de China, Zhu Guanyao, declaró este miércoles en rueda de prensa que el gobierno chino no quiere una guerra comercial, ya que sería perjudicial tanto para Estados Unidos como para China.

Asimismo, hizo hincapié en que la cooperación es la única opción viable para ambos países.