Existen un poco más de 10 platillos tradicionales zoques poco conocidos por las nuevas generaciones, los cuales necesitan ser preservados debido a que representan la identidad de los pueblos antiguos.

Por esta razón el parque Santo Domingo ubicado en el centro de la capital, se lució con platillos zoques para la degustación de jóvenes, adultos y niños en el marco del festejo del aniversario de los 125 años de la capital.

“Una comedera tradicional del Museo Zoque de Copoya” con más de 20 años de experiencia María Isidra Méndez Escobar, precisó que platillos como la chanfaina, sopa de pan, caldo de res (Guacasis Caldú), no son encontrados en ningún restaurante de la capital, pues es comida muy tradicional.

“Los platillos que más busca la población son: La chanfaina y las bolitas de chipilin, alimentos que se preparan ese mismo día para conservar el sazón”, detalló.

Dentro de esta colorida fiesta llena de sabor recalcó, que estos alimentos son acompañados por las tortillas hechas a mano, aguas frescas que pueden ser de jamaica, limón con chía o tascalate, así como los postres típicos: Nuégados, gaznates, higo o jocote, los cuales resultan ser el témino ideal después de la comida.

Asimismo, mencionó que platillos como el zispolá (caldo con col, achiote y otras especias), putzatzé (a base de vísceras de res), contienen como ingrediente principal la carne al tener un sentido espiritual dentro de la cultura.

“Estos platillos son poco conocidos, en Copoya debido a que cada domingo comederas tradicionales vendemos la comida zoque, se ha podido recuperar un poco de la gastronomía de nuestros antepasados”, expresó.

A opinión de Angélica Méndez una degustadora de los platillos, comentó que es fundamental que las raíces de la gastronomía no se pierdan en las nuevas generaciones, por lo que es importante que padres y maestros enseñen la importancia de preservar el sazón de las culturas.

Al son de la marimba y danzas zoques, familias degustaron la mañana del día de ayer más de 10 alimentos preparados de manera totalmente tradicional, brindando la oportunidad de enriquecer el paladar de los tuxtlecos.