Con afán de reposicionarse políticamente, Rafael Alberto Camargo Vidal, exsecretario de Obras Públicas durante el Gobierno de Pablo Salazar y vinculado a unos de los fraudes más grandes en la historia del Sureste nacional, ha iniciado una serie de críticas a las acciones de Gobierno, aprovechando la coyuntura de la tragedia nacional por el reciente sismo que ha provocado más de 90 muertes en el país.

Este oportunismo político fue denunciado por habitantes de diversas regiones de la entidad, particularmente de la zona Norte del estado, quienes dijeron que cuando Camargo Vidal despachó como secretario de Obras, en una revancha política, desatendió las necesidades de los chiapanecos que no le habían dado el voto cuando intentó y fracasó acceder a una diputación federal.

En una denuncia pública, en voz de Ramiro Estrada, señalaron que el otrora funcionario está atacando en redes sociales las acciones de Gobierno, pero también está mintiendo, generando desconfianza entre la ciudadanía.

“Cuando fue secretario de Obras siempre estaba borracho, por eso lo corrieron, luego que no nos quiso atender cuando se cayó nuestro puente, gritándonos cuando le pedimos atención que por no votar por él nos lo habíamos ganado.

“Nos abandonó a comunidades del ejido Nueva Nicapa, en Pichucalco, cuando se cayó el punte que lo comunica con la cabecera municipal”, dijeron.

Además argumentaron que no tiene calidad moral para juzgar las acciones emergentes que se realizan en Chiapas, cuando él mismo abandonó a su madre en la indefensión, condicionándola a sobrevivir de la venta de tamales, mientras él viajaba por el mundo. Además se apoderó de las pocas propiedades que tenia su familia, acusan.

“Nosotros lo conocemos, cuando llegó a Ixtapangajoya fue borracho y grosero a hacer campaña, por eso lo corrimos a pedradas y de ahí nos agarró coraje”, recordaron.

Finalmente explicaron que recientemente denunció que el edificio de la actual Secretaría de Obra Pública y Comunicaciones tenía fisuras que ponían en riesgo a los trabajadores, a lo que las propias autoridades lo llamaron a constatar que estaba equivocado, según dictaminó un estudio técnico, pero cobardemente se negó; eso lo desnuda como un oportunista, puntualizaron.

Cabe recordar que en su momento, Rafael Alberto Camargo intentó acceder a una diputación federal, sin embargo perdió en las urnas, por lo que en negociaciones políticas fue posicionado como Secretario de Obras en uno de los pasajes más oscuros del Sureste Nacional.

Y es que una vez en la Secretaría de Obras abiertamente señaló que no realizaría obras en las regiones donde no votaron por él, cuando aspiraba un escaño legislativo. Posteriormente, en la ejecución del Ejercicio Presupuestal fue sindicado de desvío de recursos en diversas obras, así como irregularidades en la remodelación del Estadio Victor Manuel Reina.

Además fue señalado por haber instalado estratégicamente como director de Contratos y Concurso a Victor Manuel Ovilla, por medio de quien se asignaron obra a empresas fraudulentas como VIMA.

La misma estrategia habría aplicado con su secretaria particular “Julianita” y la arquitecta Claudia Bustamante Marín, con quien a través de empresa Roca Construcciones obtuvieron diferentes contratos, manejando el recurso de FOSEG a discrecionalidad, adjudicándose contratos como: Bodega de Seguridad Pública en Tuxtla Gutierrez, Juzgado de Cintalapa, DIF, en acciones varias

Además, a través del IMSS obtuvo contratos de la clínica 33 del IMSS en Tuxtla Gutiérrez ubicada sobre el Libramiento Norte, que no fue concluida y la obra fue cancelada. por incumplimiento.

Finalmente fue cesado del cargo de secretario de Obras por sindicarlo de desvío de recursos por el huracán Stan, la remodelación del Estadio Victor Manuel Reyna y acciones diversas en detrimento de los chiapanecos.