Rodrigo Aguilar, un verdadero atleta que reza al correr

El obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez, es un verdadero atleta y a sus 66 años de edad corre maratones de 42 kilómetros.

A diferencia de muchas personas que cuando corren escuchan música a través de audífonos, él reza el Rosario. “Es algo muy normal para mí, correr y estar rezando el Rosario”.

En entrevista contó que desde niño tiene el gusto por correr, pero cuando era seminarista y sacerdote, lo más que hacía era jugar basquetbol que era su pasión, pero por lesiones en la columna y por la edad, vio que no era recomendable prácticarlo, por lo que poco a poco se fue dedicando al atletismo y descubriendo que podía correr, que no le lastimaba la columna.

“Fui buscando una nueva forma de correr. Y atendiendo la escucha y sugerencias médicas nutritivas y deportivas. Siendo obispo empecé a hacer maratones a los 55 años de edad. Llevo 7 maratones, pero últimamente ya no entraba a maratones organizados por otras personas porque suelen ser en domingo y esos días hago celebraciones eucarísticas”, expresó.

Agregó que por ello comenzó él mismo a organizarlos e invitaba a amigos a que participaran. “Así los empecé a hacer en Tehuacán, Puebla. Yo corría maratones en el óvalo de la pista o en la pista de tierra o cemento en otro circuito y se sumaban otros. Llegaron a correr más de 200 personas conmigo. No todas corrían el maratón, cada quien como parte de su entrenamiento con vista a alguna carrera y había quien corría diez kilómetros, 30 y uno que otro el maratón. De esa manera también hice un ultramaratón, o sea 50 kilómetros”.

Abundó: “Yo elegí correr 50 kilómetros, y los hice en cinco horas, hace unos dos años. El maratón fue en Tehuacán, y también entré después al triatlón (natación, ciclismo y atletismo), de una manera benigna, lo que llaman el esprín; yo iba a hacer un triatlón olímpico, pero ya no me dio tiempo (el 3 de enero pasado tomó posesión como obispo de San Cristóbal) y aquí ya en San Cristóbal he tenido algo de dificultad en sostenerme en el ejercicio de la natación y el ciclismo”.

-¿Por falta de espacios, monseñor?

-Un poco por falta de espacios y de tiempo. Estoy más cargado de actividad de trabajo, la diócesis es más grande y me he concentrado mucho en el atletismo, aunque sí aprovecho ríos y lagunas para nadar. Me han invitado ya a algunas piscinas. Es nada más de organizarme. También me han invitado a rodar en bicicleta.

Junto con otros colaboradores y autoridades municipales, Aguilar Martínez está organizando para el 14 de este mes, un maratón en San Cristóbal de Las Casas, con la finalidad de apoyar a Radio Tepeyac, dependiente de la diócesis.

“Será una carrera por la paz y la unidad que la diócesis, por medio de Radio Tepeyac y Fomento Deportivo del municipio organizan. Se pedirá una cooperación voluntaria; queremos motivar que haya promoción del deporte, participación entusiasta, para que de esta manera nos esforcemos en ser constructores de paz y unidad; que el deporte sea parte de nuestra vida ordinaria”.

Manifestó que ha corrido seis maratones de 42 kilómetros en diferentes estados del país y uno en Houston, Estados Unidos. “Como tengo parientes, aproveché para ir a visitarlos y a correr. El mejor tiempo que he hecho ha sido de cuatro horas en 42 kilómetros”.

-¿Puede el deporte a ayudar a evangelizar?

-Sí, claro, sin duda. Puede ser parte para vivir la fe. De hecho, yo corro y ando rezando el Rosario. Es algo muy normal para mí, correr y estar rezando el Rosario.

Dijo que cuando visita comunidades de la diócesis por motivos pastorales se levanta temprano y antes del inicio de reuniones ya ha corrido. “A veces, si hay espacio, salgo a los campos y si no, basta una cancha de basquetbol para correr”.