Hasta el momento cinco mil 316 cadáveres que permanecían como personas desconocidas han sido identificados y se ha podido determinar su nombre gracias a los registros biométricos con que cuenta el Instituto Nacional Electoral (INE), informó el consejero presidente, Lorenzo Córdova.

Hoy, expuso, casi 91 millones de ciudadanos mexicanos cuentan con identidad biométrica en el Registro Federal de Electores, 66 millones de personas con 10 huellas capturadas y 28.9 millones con dos huellas, por lo que además de la utilidad electoral hay una utilidad social del padrón, credencial y lista nominal de electores.

Destacó que desde hace 28 años, primero a través el IFE antes y ahora a través del INE, se han recabado datos de forma permanente para tener certeza sobre la veracidad de los listados de electores y hoy incluyen registros biométricos, como las huellas dactilares o los “polígonos del rostro que hacen posible acreditar identidad y detectar cualquier intento por duplicar o adulterar credenciales”.

Se trata, dijo, de una base de datos segura y “es obligación de los partidos políticos, del propio INE y de todas las instituciones públicas mantener un registro ciudadano confiable.