Siniestro pasado: Contrarreforma pablista no beneficia a periodismo

Publicado el viernes 10 de marzo de 2006Isaín Mandujano / CPCon esta contrarreforma de Pablo Salazar “de dejarlo como estaba”, la difamación se castigará con dos y hasta cinco años de prisión, sin embargo, con un solo día de cárcel que se penalice la difamación y la calumnia en Chiapas, en México o en otra parte del mundo, no deja de ser un delito que se manipule para restringir o atentar contra la libertad de prensa y de expresión de los ciudadanos, han expuesto expertos juristas y organismos defensores y promotores de derechos humanos de la OEA y de la ONU.

Reporteros sin Fronteras de París, Amnistía Internacional de Londres y el Comité de Protección a Periodistas de Nueva York (CPJ), son los organismos que recientemente se pronunciaron en contra de las reformas de Chiapas y por la despenalización de esos delitos en cuestión.

La cruzada Internacional por la Despenalización de los Delitos de Difamación en Chiapas, México y América Latina, que se han propuesto periodistas, medios, organismos no gubernamentales, defensores de los derechos humanos y juristas expertos en la materia, van enfocados a erradicar todo vestigio de penalización en los códigos penales de delitos como la difamación, calumnia, injuria, desacato, léelo y otros tipos legaciones tendientes a inhibir la crítica a los hombres del poder público y privado.

Para reparar el desagravio a los medios y periodistas, el gobernador Pablo Salazar Mendiguchía se propuso legislar en materia de secreto profesional del periodista, atendiendo así la recomendación que hiciera la CNDH a todos los gobernadores y congresos estatales.