No hay una sola autoridad que dé informe puntual de las condiciones en que se encuentran los tanques con los miles de litros de combustible que tiene la empresa Cales y Morteros del Grijalva, algo que los lugareños han calificado como una “bomba de tiempo”.

María Alejandra Aldama Pérez, integrante del movimiento ciudadano Salvemos al Cañón del Sumidero, reveló que son por lo menos dos tanques subterráneos que almacenan más de 300 mil litros de combustible, lo cual representa un verdadero peligro para cientos de familias que se encuentran en las colonias cercanas a esta empresa.

“Ellos tienen dos tanques subterráneos para almacenar combustolio y no sabemos en qué condiciones están; mensualmente están adquiriendo 320 mil litros de combustible, lo que representa una bomba de tiempo, porque nadie ha revisado estos tanques y si estos presentan algún deterioro como consecuencia de las detonaciones que se dan en la zona”, reveló.

Aldama Pérez consideró urgente que las autoridades de los tres niveles de gobierno realicen una inspección minuciosa de las condiciones en que están funcionando estos tanques de almacenamiento, pues en estos últimos 50 años en el cual la empresa ha utilizado dinamita para la extracción de materiales pétreos, existe el riesgo de que la estructura presente alguna tipo de daño o fisura.

De igual manera, denunció la contaminación que representa las 123 toneladas de carbón que están a cielo abierto y que son empleados por esta empresa que ha sido denunciado reiteradas ocasiones por los daños ambientales y de salud que genera la actividad de extracción y explotación de materiales para la industria de la construcción.