Uberto Santos tiene su primer homenaje
El poeta espera la publicación de dos libros más para este año. Darwin Mendoza

“La poesía es parte fundamental de un agua que no puede dejar de correr, ahí va fluyendo todo el tiempo, te va empujando, te obliga a hacerlo porque es una necesidad”, dice el poeta Uberto Santos (Chachí, Venustiano Carranza, 1960) minutos antes de ser objeto de un homenaje por sus 37 años dedicados a la poesía.

Al Museo de la Marimba llegaron Hugo Montaño, Adolfo Ruiseñor y el maestro Eleazar Vleeschower, quienes le dedicaron emotivas palabras y hasta poemas para celebrar las casi 4 décadas del poeta Uberto Santos en la poesía.

El maestro refiere que todos esos años no son nada en comparación con el tiempo que se requiere para aprender poesía, pues para él, “la poesía, es muy celosa, requiere de demasiado tiempo y sobre todo se requiere de una entrega total”.

El autor destacó: “He aprendido con la poesía a ser más humano, a escuchar, a comprender la vida misma junto a la naturaleza; sé cuando realmente hay que entregarse en cuerpo y alma a algo que realmente amas. Si amas algo, persíguelo, no lo dejes. Yo he tratado de ir aprendiendo lo poco o mucho que me ha dado la poesía, pero sé que lo que he aprendido en realidad es poco, no es mucho”.

Referente a los temas que ahora escribe, confiesa que aún cuando es un escritor con años de oficio, todavía existe un titubeo cuando se empieza con el trajín de la palabra, ya que se debe esperar a que la palabra madure por sí sola, aunado a que uno tiene que ser más crítico y responsable consigo mismo, señala, pues se escribe menos y se publica menos, porque ya no se pueden sacar a la luz cosas que no valen la pena.

Comparte que entre cada libro que él publica hay un lapso, de 4 y 5 años, debido a que deja que la palabra madure para volver a sacar algo nuevo. Ante ello, se le pregunta cuál es su manera de saber cuándo un libro está listo para ser publicado, a lo que responde: “El crítico más grande que tenemos es nuestro oído; cuando realmente las palabras ya suenan adecuadamente, es cuando ya lo concibió el corazón y el alma, y dices ‘es hora de dar a luz’, porque no puedes seguir guardándolo, ya tienes que dejar que salga”.

El poeta espera la publicación de su libro La piedra encarna, por la editorial Surdavoz y el cual pretende dar a conocer en el mes de mayo. Respecto al homenaje realizado en el Museo de la Marimba, fue organizado por Socorro Trejo Sirvent junto al grupo literario Décima Musa.