Con la última salida de los parachicos, que prometen regresar el próximo año a la Fiesta Grande, hoy recordaremos un texto que fue leído cuando el actual patrón de los parachicos, Rubisel Guadalupe Gómez Nigenda, recibió este cargo.

Mario Nandayapa obsequió la transcripción del texto al que dio lectura Arsenio Nigenda Tahua en el año de 1999, cuando entregó el cargo al actual patrón de los parachicos, en medio de una serie de críticas por el puesto que tenía.

“La reverencia por el pasado es importante pero también lo es el interés en el futuro”.

A mi querido pueblo de Chiapa de Corzo. A los parachicos niños, jóvenes y adultos. A todos los presentes.

Hace 81 años, exactamente el 10 de enero de 1918, vi la luz por vez primera en este hermoso y folclórico pueblo chiapacorceño. Seis años después, en enero de 1924, salí por primera vez como parachico.

Este antecedente significa 75 años ininterrumpidos de ser y sentirme parachico, de emocionarme ante el sonido del carrizo y el tambor, del zapateado y el chicoteplante, de las vivas y del chin chin. De esos 75 años, 31 los he desempeñado como patrón de esta comparsa, única en su género en toda la república mexicana.

Este cargo lo recibo en el año de 1968, de manos de mi padre el señor Atilano Nigenda Mendoza, que Dios lo tenga en su gloria, y desde esa fecha hasta hoy, con toda devoción, con toda responsabilidad y con mucho orgullo he sido el patrón de los parachicos.

Pero como todo por servir se acaba y todo lo que empieza termina, estoy plenamente consciente que mi ciclo ha culminado, que he cumplido y que la hora del revelo ha llegado.

Quiero dejar muy pero muy claro que nadie, absolutamente nadie ha influido en la decisión que he tomado de designar a mi sucesor, ni siquiera mi familia, porque esta es una potestad exclusiva del patrón, establecida a través del tiempo por la misma tradición.

El es el único que decide cuándo, dónde y a quién. Esto lo subrayo para que no se equivoquen los que dicen querer rescatar la tradición y han pretendido politizarla. Señores, el patrón actual no renuncia sino cede el mandato a su sucesor. Así reza la tradición.

La serie de murmuraciones que se ha dado alrededor de este suceso me ha servido para profundizar mi conocimiento sobre la sinceridad y la hipocresía. Señores, estoy enterado de todo. Que Dios los bendiga y los perdone.

Agradezco infinitamente a todas las personas que durante mis 31 años de desempeño como patrón me apoyaron y me acompañaron. A todos los tamboreros, a todos los piteros, a Manuelito en particular, a los que resguardaron mi seguridad, muchas, muchas gracias.

Quiero hacer mención especial al joven Nereo Nigenda, quien con todas sus virtudes y con todas las características para ser patrón, declinó el ofrecimiento por razones personales. Respetamos su decisión, pero pudo ser un excelente patrón.

En tal virtud y sabiendo de antemano la enorme responsabilidad que implica este desempeño, he designado como mi sucesor al joven Rubisel Guadalupe Gómez Nigenda, quien a partir de este momento se convierte en el nuevo patrón de los parachicos y a quien solicito su presencia para hacerle entrega de la mascara que yo recibí del patrón anterior.

Atentamente: Arsenio Nigenda Tahua, patrón de los parachicos.

23 de enero de 1999. Chiapa de Corzo, Chiapas