Un estado fuerte por la migración

Donald Trump es un empresario agresivo, sin escrúpulos, que alcanzó la presidencia de Estados Unidos, escalón que lo coloca como el hombre más poderoso del mundo. Con esa fuerza ha atacado a México y los mexicanos.

Enrique Peña Nieto quiso llevar una relación de comunicación y entendimiento, desde que Trump era candidato. Y calló e hizo que los legisladores del PRI dieran la vuelta a sus insultos.

Queda para la Historia que Trump no es amigo de México, nación de principios, historia, dignidad, cierto, pero el Estado mexicano carece de fortaleza. La mejor defensa de México es tener un Estado fuerte, es la lección de este daño.

México debe fortalecerse, para que así quien llegue a la Oficina Oval brinde al país vecino del sur el trato de gran nación. Hay que serlo. El respeto de Estados Unidos no depende sólo de Enrique Peña Nieto ni de quien lo suceda en el cargo, sea Ricardo Anaya Cortés, José Antonio Meade Kuribreña, Andrés Manuel López Obrador o Margarita Zavala Gómez del Campo.

El Senado propuso que México suspenda la colaboración con Estados Unidos en materia de Migración y de Seguridad. ¿Qué hará Peña Nieto con esa propuesta incluida en el pronunciamiento de repudio a Trump, al que siguió el mensaje del jefe de Estado mexicano? ¿Qué hacer ante la siguiente ofensa?

El próximo Presidente de México deberá enfrentar los ataques de Donald Trump y salvar los intereses nacionales. Por lo pronto, ya se sabe que la tradicional política de buen vecino, no funciona.