Un vistazo al interior de las utopías
En la bienvenida.

Aproximaciones al interior de una ballena, de la compañía de teatro El Ghetto, que mantiene una gira por el sur del país gracias al programa del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), llegó al espacio Telar Teatro, en Tuxtla Gutiérrez, para montar dos funciones. Una especie de propuesta que dista mucho de ser una obra de teatro, sino que más bien es una especie de introspección a la mente del espectador.

En palabras de Agustín Meza, director de la compañía El ghetto, procedente de la Ciudad de México pero que desarrolla su labor teatral desde hace nueve años en la ciudad de Querétaro, explicó que se ganó el apoyo del programa Fonca-México en Escena con el proyecto La rosa de los vientos, que consiste en generar una puesta en escena, junto a una serie de talleres y actividades para formar públicos, llegando durante el primer año al sur y en el segundo al norte del país.

Comentó que el proyecto consta de dos años de trabajo y que la gira que sostiene hoy en día es parte del primer año, cuyo punto de inicio de actividades es Oaxaca, donde seleccionó a una serie de compañeros para que emprendieran la gira por los distintos espacios del sur de la República.

El texto de la propuesta es de Ángel Hernández, creado en el año del 2011 y el cual no se había montado hasta que Agustín Meza decide darle forma. “Lo que hicimos es tomar el texto como punto de partida, elaborar un proceso, un laboratorio con los compañeros de creación escénica y creando desde ahí una propuesta para el espectador que no sigue los pasos propios de una dramaturgia”, destacó.

De este montaje existen dos versiones: una que es más una intervención de espacios, como ocurrió en el caso de Tuxtla, donde el lugar no dio para poder abarcar más elementos de la obra como la utilización de un columpio; pero en otras ocasiones sucede hasta en cuatro espacios, en una especie de simultaneidad de distintas ficciones que se dan al mismo tiempo en distintos espacios.

Por último declaró que se trata más “una experiencia sonora y coreográfica que de una obra tradicionalmente teatral, por esta necesidad de juntar varias disciplinas, pero también en una manera de volverla más simple; no estamos contando una historia, pero queremos que el público se aproxime al interior de sus utopías”.

La obra contó con la participación de Bernardo Germán, Katia Elnecave, Rosario Sampablo y Xavier Lara, con la compañía musical de Steven Brown.