Combaten contaminación en Lagos de Montebello
En las próximas semanas tienen programadas diversas acciones para seguir atacando el problema. Cortesía

La directora del Parque Nacional Lagunas de Montebello, Odetta Cervantes Bieletto, comentó que siguen trabajando en la contaminación detectada en varios lagos causada por el uso de fertilizantes y sedimentos arrastrados por las aguas residuales de los municipios de la parte alta de la cuenca.

Detalló que trabajan desde el inicio de la nueva administración con los ayuntamientos de Comitán, La Independencia, Las Margaritas y La Trinitaria en actividades de reforestación y sobre todo en una reconversión productiva que contribuya a disminuir la cantidad de fertilizantes.

Explicó que los fertilizantes hacen que se alimenten y reproduzcan las algas en los lagos, lo que genera el cambio de coloración, además de tanta materia orgánica, tanto de aguas residuales como de fertilizantes, y una cantidad considerable de sedimentos cargados de nitrógenos y fosfatos.

El parque nacional a cargo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) cuenta con 59 lagos, de los cuales sólo a 19 pueden tener acceso los visitantes, debido a ciertas condiciones, como fuertes corrientes y profundidad.

Cervantes Bieletto dijo que hasta el momento sólo han detectado mayor problema de contaminación en los lagos donde no es apto que los turistas puedan nadar, por lo que la actividad turística no se ha visto afectada.

Destacó que con el apoyo de especialistas realizan un monitoreo constante de la calidad del agua en todos los lagos, como el Tziscao, para evitar riesgos a los visitantes.

En estas acciones intervienen la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Nacional (Semahn), Comisión Nacional Forestal (Conafor), con los ayuntamientos, sociedad civil y otras instancias de gobierno estatal y federal.

Respecto al presunto conflicto entre las comunidades aledañas al parque nacional, la directora dijo que la delegación de gobierno, la Secretaría de Turismo, la presidencia municipal, instalaron mesas de diálogo.

A partir de ello pudieron identificar que no eran varias comunidades las que estaban inconformes, sino que se trataba de un grupo de personas con intereses personales que buscaba desestabilizar la actividad en la zona.

Estas personas dijo que pretendían hacer actividades dentro del parque nacional fuera de la norma, por lo que sus demandas no eran sostenibles, fue así que se trabajó únicamente en las inconformidades sustentadas.

Sobre el manejo de los turistas, la comunidad de Tziscao hizo cambios y mejoras por acuerdo con el resto de las comunidades, como el no cobrar una cuota extra, incluyendo a las agencias de viajes.