Inauguran mural Ik´al Ajaw, de Gómez Ozuna

Con la asistencia del rector de la Universidad Intercultural de Chiapas, Jorge Luis Zuart Macías, así como de autoridades de Coneculta, entre otros invitados de las artes y la cultura fue inaugurado en los espacios de la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich), el mural Ik´al Ajaw del maestro Emilio Gómez Ozuna.

Emilio Gómez Ozuna ha pintado cuatro murales en la Ciudad: Dos en la citada universidad, así como en los edificios de el Cedeco y Alianza Cívica.

Mencionó que el mural fue pintado en el año 2014, y que por los conflictos sindicales que vivió la universidad en ese año, no pudo ser inaugurada la obra por lo que en esta ocasión decidieron hacerlo ya con la placa respectiva.

El maestro Emilio Gómez Ozuna, explicó en entrevista a Cuarto Poder que Ik’al Ajaw, es un mural al óleo sobre tela de 2.80 metros por 7.55 metros.

En el que predomina el color rojo, que representa la primigenia energía de la creación: el Dios más viejo era el fuego, producto del sueño y la continua creatividad, portada nuevamente cada día por el sol naciente; la tinta roja y la tinta negra, diluidas con el agua sagrada de volcán, eran utilizadas en los códices, vasijas, murales y arquitectura mokayas y mayas, para guardar memoria del movimiento de los astros, en el que se contiene el orden del universo.

Simbolizan la sabiduría del hombre chiapaneco, representada aquí por el dios Ik’al Ajaw o Ik’al Ojov, gran regidor del orden cósmico, inspirador del Tezcatlipoca o espejo humeante azteca, sosteniendo la flama del conocimiento y la sabiduría de los originarios científicos mesoamericanos.

En el penacho y tocado de plumas, de influencia tolteca, y en el que se destacan los redondos ojos y la nariz peculiar de Chawuk, o Tláloc, el Dios de la lluvia y Dueño de la Tierra, se muestran sus atributos, se plasma su conocimiento de las matemáticas.

Se manifiesta la voluntad de conservar el orden del universo, mediante los conocimientos humanos en astronomía, a fin de predecir eventos que afectaban los ciclos agrícolas de su hermano gemelo, el sagrado maíz: Tepeu Gukumatz, Kukulkan Quetzalcóatl, benefactor de la humanidad, de cuya carne fueron hechos los cuerpos de los seres humanos.