Ante las amenazas que ha hecho la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) a través de la Sección 7 para irse a un paro inminente de labores, la titular de la Secretaría de Educación en Chiapas, Rosa Aidé Domínguez Ochoa, respondió que no hay un solo motivo para que los maestros disidentes suspendan sus actividades escolares.

No obstante, hasta el momento no se ha definido la fecha para suspender las clases y, este martes, la funcionaria estatal clausuró el ciclo escolar 2019-2020 en las instalaciones del Teatro de la Ciudad Emilio Rabasa.

Entraron a receso escolar un millón 881 mil 809 alumnos de 20 mil 386 escuelas y 80 mil 928 profesores. Con respecto a la problemática que existe con la CNTE, hasta el momento no se han generado las condiciones para establecer mesas de diálogo y los trabajos en el rubro de la educación se están haciendo de forma aislada.

Sobre las cadenas de cambio (una vez que ya culminó la convocatoria), la funcionaria estatal mencionó que se emitieron una serie de documentos para invitar a los docentes a participar de forma institucional, a fin de dar garantía al derecho laboral que tienen.

No obstante, la CNTE -a través de la dirigencia de la Sección 7- mostró resistencia y recibió los documentos de forma unilateral. Este martes arrancan los trabajos para analizar las solicitudes que llegaron a la dependencia.

Domínguez Ochoa también habló sobre la deuda que se dejaron en los últimos cinco años con el sector magisterial, la cual alcanza los dos mil 600 millones de pesos, pero se están haciendo las gestiones del dinero con el Gobierno federal para solucionar el pendiente económico.

En la actual administración, calculó, se han abonado más de 200 millones de pesos; se espera que este 15 de julio el Gobierno del estado deposite 56 millones de pesos para los docentes del nivel estatal.