Aunque la actual administración federal lleva más de ocho meses en funciones, aún es muy pronto para juzgar las estrategias que se han puesto en marcha desde la Presidencia de la República, declaró el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en el Congreso de Chiapas, Marcelo Toledo Cruz, al considerar las diferencias que hay entre las organizaciones sociales y los megaproyectos del nuevo gobierno.

El legislador del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) dijo que respeta la opinión de los distintos grupos, principalmente los que se oponen a la construcción del Tren Maya (pero que la autoridad insiste que no habrá daños al medio ambiente ni a las comunidades originarias), pero se no puede juzgar a quien ha comenzado a gobernar.

Uno de los sectores que se opone a este complejo turístico es el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que ha mostrado su diferencia con el ahora presidente del país; sobre esto, Toledo Cruz insistió que el saqueo que se vivió en México fue lo que originó el levantamiento armado (en 1994) y confió que le irá bien a los grupos que por muchos años fueron olvidados.

El presidente de la Jucopo, pese a las críticas que está recibiendo el Gobierno federal, exhortó a la población a dar, por lo menos, el beneficio de la duda a la administración de López Obrador.

Desde que inició este 2019, el EZLN fijó su postura en contra de la construcción del Tren Maya porque impactará en la madre tierra y en la vida de las comunidades; incluso calificaron de mal gobierno a la administración federal, porque sus planes podrían generar afectaciones en la selva Lacandona.

En mayo de este año, en una de las visitas que hizo a Chiapas (Ocosingo), el mandatario federal se mostró respetuoso de la opinión que tiene dicho grupo social sobre esta estrategia, sin entrar en más detalles.

De acuerdo con la información que ha obtenido, Toledo Cruz detalló que la construcción del Tren Maya no generará mayor conflicto, debido a que serán entre 60 y 70 kilómetros sin la necesidad de utilizar nuevas vías, se ocuparán las que ya existían.

“Aparte de eso, siempre se tiene que ver el bien mayor, se pretende reactivar el tema turístico en la zona y que los del norte volteen a ver al sur”, complementó el líder de la bancada de Morena en el Congreso local.

Incluso, refirió que si el EZLN protesta por el menosprecio que se tiene a las comunidades indígenas, insistió que se le tiene que dar la oportunidad al gobierno de ver cómo se desarrolla el proyecto y de los beneficios económicos que puede generar.

Esta estrategia, de las más importantes del Gobierno federal, abarcará una extensión superior a los mil 500 kilómetros para mover hasta tres millones de pasajeros desde Palenque hasta Calakmul, es decir, toda la Península.

En el comunicado 033 de la Presidencia de la República se destaca que los trabajos ferroviarios van a generar 300 mil empleos directos y contará con una inversión que va de los 120 a los 150 mil millones de pesos. La obra terminará en cuatro años.