Instituciones de salud, farmacias y laboratorios particulares en Tapachula presentan escasez de reactivos para realizar las pruebas de antígeno o también conocidas como pruebas rápidas para detectar covid-19; esto, ante el repunte de la ola de contagios por la presencia de la variante ómicron.

De acuerdo con un sondeo hecho por responsables de laboratorios en Tapachula, la demanda de pruebas covid-19 ha aumentado de manera considerable en la última semana, situación que ha provocado la escasez de insumos para realizar pruebas.

Además ha provocado la desesperación y preocupación de los ciudadanos que tienen que comprobar en sus centros laborales su ausencia tras presentar sintomatologías relacionadas a ómicron.

Tal es el caso de Andrés Lara, quien acudió a la clínica covid con la finalidad de realizarse una prueba -pues en este lugar es gratuita y oficial, sin embargo, la respuesta de los trabajadores fue que en ese momento no podían atenderlo, ya que carecían de los insumos para poder apoyarlo , por lo que tendría que esperar.

Indicó que ante esta negativa, como opción secundaria acudió a una farmacia, pero también se encontró con la negativa de las pruebas. Le señalaron que se habían acabado, y la misma situación ocurrió en todos los lugares a los que acudió, ya que la demanda ha superado a la oferta porque muchos buscan realizarse el test de antígeno para descartar o corroborar el padecimiento, ya que es la prueba más económica.

Una prueba rápida o de antígeno tiene un costo de entre 300 a 600 pesos, el cual varía dependiendo del laboratorio, a diferencia de la prueba PCR, que tiene un costo de mil 800 pesos. El responsable del laboratorio de diagnóstico y biomedicina molecular de la Facultad de Ciencias Químicas de la Unach, Luis Miguel Canseco Ávila, afirmó que se procesan entre 20 y 30 pruebas al día, y es por ello que escasean los insumos.