Entre 10 y 15 pignorantes registran casas de empeño
Este tipo de negocios son un apoyo para la población. Carlos López / CP

En comparación con el año pasado, las casas de empeño de la capital muestran una mayor afluencia. De acuerdo con los empleados, se registran entre 10 y 15 personas por día que buscan empeñar sus prendas para poder salir de la cuesta de enero.

Claudia Hernández, gerente de la sucursal de la casa de empeño Prestamil, indicó que en el arranque del 2022 sí existe un mayor número de pignorantes en comparación al mismo periodo del año pasado, que ha sido el peor momento para el establecimiento.

Un factor positivo en este momento es que de cada diez personas, una realiza un empeño fuerte, pero el resto está liquidando y recuperando sus prendas.

“La realidad es que el ritmo de empeños que teníamos hasta antes de la pandemia no se ha recuperado. Anteriormente las fechas eran bien definidas cuando la población acudía a dejar sus prendas, en la cuesta de enero, Día del Niño, Día de las Madres, el retorno a clases, septiembre y diciembre era para sacar las prendas; ahora esto ha cambiado”, comentó.

Actualmente, por la pandemia y por la falta de retorno a clases presenciales, ya no se endeudan como generalmente se acostumbraba. Por el desempleo, el número de personas que acude a vender y no empeñar también ha incrementado considerablemente, se está deshaciendo de sus pertenencias.

“Estamos hablando de que la afluencia es de entre 10 a 15 clientes por día, entre refrendos y empeños. La población acude mayormente a empeñar celulares, pantallas, modulares, licuadoras, hornos, refrigerador, lavadora, entre otros”, detalló.

En esta casa de empeño, el mínimo valor que reciben es a partir de cien pesos, que es regularmente la joyería de plata; lo máximo que han otorgado en préstamo son 400 mil pesos a cambio de maquinaria pesada y una retroexcavadora.

También reciben autos y todo tipo de herramientas para construcción.

Dio a conocer que del 100 % de empeños, el 70 % recupera sus cosas y el 30 % no lo hace, argumentando pérdida de su trabajo.