Rubén Vera, un mecánico invidente de motos

Rubén Vera dedica sus días a reparar motocicletas, a pesar de que ha perdido la vista por completo; aunque desde los doce años aprendió la actividad y desde entonces se dedica a lo mismo.

Durante su juventud formó parte del grupo de fundadores de la Comisión Nacional de Emergencias, institución en la que participó en rescates durante huracanes, terremotos y la erupción del volcán Chichonal.

Desde hace 46 años inició su taller, pese a que inicialmente estaba aprendiendo a laborar en un taller dental, sin embargo, los azares del destino lo llevaron a la reparación de motocicletas.

Al principio podía realizar todas las labores de reparación de una motocicleta, como la pintura y el arreglo por choques, no obstante, desde hace 25 años perdió la vista como consecuencia de algunas enfermedades, por lo que ahora sólo realiza reparaciones mecánicas.

En su vasta experiencia ha reparado motocicletas de todas las marcas. Comentó que antes las motos eran de dos tiempos, por lo que eran más veloces que las actuales que son de cuatro.

En casi medio siglo dedicado a la reparación de los conocidos coloquialmente como “caballos de acero”, ha podido atender hasta tres generaciones de una sola familia, por lo que los primeros clientes ahora son abuelos que han llevado a sus hijos y sus nietos.

Dijo que como en todo, las motocicletas han cambiado a lo largo de los últimos años, antes tenían algunas piezas que ahora han sido sustituidas o ya no existen.

Muchos de sus aprendices a lo largo de más de 40 años son ahora dueños de sus propios talleres.

A lo largo de su vida también pudo imitar voces de algunos personajes, como el de Topo Gigio, por lo que colaboró en estaciones de radio locales por varios años, primero en la XEUD y posteriormente en la XETG.

Rubén Vera es uno de los fundadores de la agrupación de voluntarios Comisión Nacional de Emergencias.

Agrupación con la que inicialmente acudió a atender un sinfín de emergencias y en especial acudió a eventos como huracanes, temblores y rememoró que también le tocó atender a personas durante la erupción del volcán Chichonal.

Con dos hijos abogados y uno dedicado a la medicina, refirió que ellos no siguieron su camino, pero sí uno de sus sobrinos, quien lo apoya para reparar las motocicletas.