Sobreprecios en tanques de oxígeno son de reventa

Aunque en las últimas semanas ha incrementado la molestia social a consecuencia de que los costos para adquirir los tanques de oxígeno se dispararon en Chiapas, el director de la zonasureste de la Oficina de Defensa del Consumidor (Odeco), Francisco Estrada Ramírez, informó que el aumento en los costos de estos productos, a consecuencia de la pandemia del Covid-19, viene desde particulares que acapararon el mercado para hacer las reventas.

Las inconformidades (en aumento), remarcó, obligaron a que la dependencia federal realizara una serie de operativos, pero se llevaron la sorpresa que las empresas legalmente establecidas mantienen los mismos costos de dichos artículos, los cuales se han vuelto de primera necesidad.

El funcionario alertó a la población a no adquirir tanques de oxígeno a través de las redes sociales, debido a que ponen en riesgo su vida al no saber la procedencia de los artículos ni el material que lo integra.

Insistió en que las empresas que visitaron no han cometido abuso alguno con los clientes y, aunque se denunció en redes sociales que un tanque de oxígeno rondaba hasta en 30 mil pesos el más caro, no encontraron esa cantidad en las facturas que emiten.

Probable reventa

Lo que sí detectaron, dijo, es que en las compañías que realizan el llenado de los tanques de oxígeno llegaban usuarios a surtir hasta 25 tanques, probablemente para hacer una reventa de esos productos a precios exorbitantes.

Sobre el acaparamiento, el funcionario federal aseguró que las autoridades estatales tienen conocimiento del tema para que, desde el ámbito de su competencia, investiguen a los particulares que están abusando de la emergencia sanitaria y de un tema tan delicado.

Aclaró que la vigilancia la hacen en las empresas formales, sin embargo, cuando un tanque de oxígeno sale de esos espacios, la Odeco queda inhabilitada para la aplicación de sanciones y tampoco puede frenar la reventa o el alto costo.

Como ocurrió con la demanda de artículos de la canasta básica, donde las mismas personas acaparan el mercado, dicha actividad genera un conflicto con aquellas personas que por su estado de salud, con Covid-19 o no, requieren de los tanques de oxígeno.

En una analogía hecha por parte del responsable de la Odeco en la zona sureste, es que al adquirir productos a través de las redes sociales es equiparable a pagar consultas en las calles, es decir, es un riesgo completo utilizar esos métodos; lo mismo ocurre con las medicinas que no se compran en espacios formales.