Sube a cinco los muertos por enfrentamiento
Desde hace varias semanas, pobladores habían dado parte a las autoridades de todas las agresiones que se venían dando en Tila. CP

Autoridades estatales confirmaron que cinco personas murieron en el municipio de Tila como consecuencia de un enfrentamiento ocurrido el viernes entre un grupo de ejidatarios autónomos y pobladores avecindados. 

Dijeron que la cifra se incrementó porque los cuerpos de dos pobladores avecindados que estaban en calidad de desaparecidos, fueron encontrados este sábado con el rostro desfigurado.

Comentaron que los cuerpos estaban en el banco de graba Coquija y que “el rostro de uno de ellos se encuentra totalmente destrozado y sin piel, por lo que era prácticamente irreconocible”. 

Habitantes de ese lugar ubicado en el norte de la entidad informaron que este sábado prevalecía una relativa calma, aunque la policía no había ingresado al pueblo. 

De acuerdo con las fuentes, cuatro de los cinco muertos -cuyos nombres no fueron dados a conocer- pertenecen al grupo denominado pobladores avecindados, y uno más a los ejidatarios autónomos. 

Estos últimos informaron que su compañero muerto se llamaba Pedro Alejandro Jiménez Pérez, quien tenía un impacto de bala en el abdomen y falleció llegando al hospital. 

Añadieron que los agresores hirieron de un balazo en el hombro derecho, al joven Angel Darinel Vázquez Ramírez; a Medardo Pérez Jiménez en el abdomen y a Jaime Lugo Pérez en la frente, además de que otros ejidatarios cuyos nombres no proporcionaron resultaron lesionados. 

En un comunicado difundido por la tarde, expresaron que por acuerdo, el pasado viernes la asamblea general ejidal “dispuso a abrir todos los accesos al poblado para que todos tengamos el derecho de entrar y salir, pero al llegar para tratar de liberar el paso donde se encontraba los que estaban bloqueando, fueron recibidos a balazos; el que incitó a la violencia fue Eleasín Bárcenas, que empezó a disparar con una pistola, matando a un ejidatario e hiriendo a otros, mientras que los jóvenes que lo acompañaban empezaron a disparar también, por lo que los ejidatarios se replegaron al monte para evitar más muertes”. 

Afirmaron que “el ejido de Tila estuvo denunciando todas las agresiones, atropellos e intimidaciones que se venían dando, pues hubo muchas agresiones en contra de personas que transitaban en la carretera principal, que mantenían bloqueada, por lo que la sociedad civil envió un escrito al señor presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para que intervenga en el desalojo y así evitar más agresiones de este grupo armado”. 

Lamentaron la muerte de personas de ambos grupos “por culpa de Eleasín Bárcenas y los jóvenes armados que continuaron a la agresión contra los ejidatarios (…) el ejido busca la justicia, la tranquilidad y la paz y que se respete la resolución presidencial de 1934 que ampara la propiedad de las 5 mil 405 hectáreas que le corresponden”. 

La autoridades ejidales autónomas aseguraron que “los responsables de todo lo que está sucediendo y por suceder son el Departamento Agrario y Colonización, el Cuerpo Consultivo Agrario, la Secretaria de la Reforma Agraria, el Registro Público de la Propiedad y el Congreso del Estado por emitir el decreto expropiatorio número 72 en nuestro terreno ejidal”.

En tanto, el Comité de Derechos Humanos de Base Digna Ochoa repudió y condenó “los actos de violencia armada que fueron provocados en el poblado de Tila por el grupo autodenominado autónomo pertenecientes al CNI-EZLN, que desde las 8 horas del 11 de septiembre atacó al grupo de avecindados encabezado por Francisco Arturo Sánchez Martínez, identificado como dirigente del grupo paramilitar Paz y Justicia y quien promueve el fundo legal en Tila”.