A Marco de la O, quien dio vida a “El Chapo” en la serie del mismo nombre de Netflix, no le importó tener sólo unas cuantas escenas en la nueva entrega de la saga Rambo, al lado de Sylvester Stallone.

En el filme, que llegaría a salas en septiembre, interpreta al papá de la hija adoptiva del exmilitar. “¡Por ella comienza todo!”, dice el actor aún emocionado, tras meses del rodaje. “Son pocas escenas, pero no me importó, crecí con él, con ‘Rocky’ y con ‘Star Wars’”, refiere.

Rambo: last blood ubicará al exmilitar viviendo apaciblemente, hasta que debe volver a la violencia. La primera cinta de Rambo, personaje basado en la novela de David Morrell, Firts blood, se estrenó en 1982. La secuela fue nominada a los premios Razzie 1985, a lo peor del año cinematográfico, llegando la tercera tres años después.

Rambo: al infierno y de regreso, la más reciente, llegó a salas en 2008.

Marco ha participado en las producciones televisivas La loba y Tanto amor, pero fue El Chapo el que lo catapultó en México y EU. “La serie es una denuncia que quedará marcada ahí, somos el espejo de lo que pasa, hay que tener responsabilidad“, considera.

Por ahora, señala, no le ha pasado lo mismo que a Joaquín Cosió, a quien tras su papel de narco en la cinta El infierno, tuvo encuentros fortuitos con gente aparentemente ligada a ello. Ahora, para evitar que su imagen se vea anclada a la de Joaquín Guzmán Loera, Marco se encuentra en la búsqueda de una comedia.