LIBRO

“Corrí por toda la biblioteca en busca de otra salida. Algo que al parecer no existía. Seis puertas al exterior y estaban todas cerradas. Así que ahí estaba, con la espalda apoyada contra la puerta que daba al estacionamiento, sintiendo el frío que penetraba en mi piel, encerrada en una biblioteca vacía...”.

Pero lo que Autumn aún no sabe es que no está sola: Dax, un joven al que lo procede su mala reputación, también está encerrado. Y aún quedan cuarenta y ocho horas por delante. ¿Qué puede suceder en un fin de semana?

En esta historia seguimos la vida de dos personajes muy distintos entre sí. Por un lado está Autumn Collins, una chica que se queda atrapada por accidente en la biblioteca. Para colmo de males se queda encerrada un viernes, así que pasará 48 horas allí, dado que no tiene forma de salir y que dejó sus pertenencias en el auto de sus amigos. Al principio piensa que está totalmente sola, pero luego se da cuenta que no es así: hay alguien más en la biblioteca. 

Dax Miller también está allí, y aunque Autumn no conoce tanto a Dax, sabe que su nombre es sinónimo de problemas, después de todo, los rumores son muchos. En la escuela se comenta que estuvo una temporada en un centro de detención juvenil, así que es el típico chico malo. 

Para tranquilizarse, Autumn sigue recordándose que es cuestión de tiempo para que Jeff, su casi novio, se de cuenta que quedó atrapada y vaya a buscarla. 

Pero Jeff no aparece y Autumn se ve obligada a pasar dos días con Dax, alimentándose de una máquina expendedora y tratando de descubrir qué esconde el chico. Si vencen esa barrera, tal vez puedan darse cuenta que entre ellos hay una conexión innegable.