LIBRO

En Todo lo que nunca fuimos seguimos la vida de dos personajes distintos. Por un lado está Leah, una chica que es la sombra de la que un día fue. Está rota, totalmente desesperanzada. Ella era feliz, se divertía y pintaba... pero ahora ya no pinta. No desde el terrible accidente en el que sus padres perdieron la vida. Todo lo que tiene es a su hermano mayor, pero este tiene que irse a trabajar, por lo que Leah vivirá, por unos meses, con el mejor amigo de su hermano, Axel.

Él no sabe que Leah ha estado enamorada de él desde siempre, pero lo único que quiere es ayudarla, devolverle la sonrisa y que ella vuelva a pintar. Lo que Axel no sabe es que toda su vida se pondrá patas para arriba, porque a pesar de que Leah esté “prohibida”, le despierta la piel.

Entre noches estrelladas, el mar como mudo protagonista, canciones de los Beatles y manchas de pintura pueden ser capaces de tenerlo todo.