El reciente anuncio de una posible “pausa” de las relaciones México-España, hecho por Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, echa al olvido la estrecha colaboración que artistas de ambas naciones han tenido desde hace años.

Tan solo en cine, si uno revisa los últimos cinco años, se encuentra con que una de cada diez películas nacionales producidas cuentan con apoyo ibérico (20 de 197), ocupando el segundo escalafón solo atrás de Estados Unidos (que apoya a dos de cada 10 títulos), en una lista de más de 40 naciones colaboradoras.

La cifra del 10 % crece cinco puntos si se toman en cuenta las coproducciones totales de 2007 a 2020, periodo en el que, de acuerdo con cifras del Instituto Mexicano de Cinematografía, han existido 416 filmes coproducidos, de los que arriba de 60 han tenido manufactura mexicana-española, superando al doble a países como Francia, Colombia y Argentina.

Por la coproducción han salido filmes como el documental La mami, ganador en FICUNAM y Barcelona; El año de la plaga, con Ana Serradilla, y El autor, que permitió al español Javier Gutiérrez ganar la estatuilla en su categoría. La “pausa” propuesta por López Obrador viene tras el mejor año en coproducciones cinematográficas en el último sexenio, con ocho, contra las cuatro de 2020 y las seis de 2019. Si se considera que cada filme da en promedio empleo a 100 personas, entonces compañías españolas han ayudado a generado unos 6 mil empleos directos en cine.

Manolo Caro ha sido un enlace, en este sexenio, entre México y España. Radicado en Europa desde hace un par de años, el director de No sé si cortarme las venas o dejármelas largas está atrás de Alguien tiene que morir, coproducción nominada el año pasado a los Premios Platino, que reconoce a lo mejor del cine y la televisión iberoamericana. El cineasta mexicano ha logrado colocar en sus producciones a mexicanos como Cecilia Suárez, Alejandro Speitzer y el bailarín Isaac Hernández, esperando ahora en marzo el estreno de la serie Érase una vez... pero ya no y está acabando Sagrada familia, donde se encuentra Alba Flores (La Casa de Papel).

En 2020, Maite Perroni viajó a Madrid para hacer el filme Sin ti no puedo, invitada por la propia compañía productora ibérica, y Michelle Rodríguez, Aislinn Derbez y Regina Blandón filmaron en el país europeo, Con los años que me quedan. “Es un ‘thriller’ donde mi personaje es mexicano y regresa muchos años después con una intención clara de recuperar algo”, indica la ex-RBD. “Es parte de una colaboración de dos países que se quieren mucho y de que nuestras producciones e idioma viajen”, mencionó por su parte Rodríguez.

También españoles han viajado a México para participar en producciones audiovisuales: Carmen Muga (Claramente) y Cuca Escribano (Sin tetas no hay paraíso) permanecieron “encerradas” en una hacienda del Estado de México para grabar la serie de comedia Herederos por accidente, donde una familia española y otra mexicana buscan quedarse con la riqueza.