Los piratas todavía existen, pero no solo roban las riquezas de los barcos abandonados sino que también secuestran a los navegantes en aguas somalíes. La historia de 29 personas que fueron secuestradas durante años por los piratas somalíes y luego rescatadas después de una larga lucha por expertos que se comunicaron con los piratas quedó expuesta en la serie Negociadores de rehenes, que es parte de un proyecto televisivo que busca mostrar la realidad en pantalla, en este caso el detrás de importantes secuestros alrededor del mundo.

“A partir de este año estamos retomando la franquicia Discovery Presenta, que es un espacio de series y especiales basadas en vida real, pero sostenidos con la investigación de los expertos del canal, estamos considerando producciones originales, tanto nacionales como globales”, contó en entrevista Eva Barrera, directora de Programación de Discovery México.

A lo largo de cuatro capítulos, una historia nueva como esta se presenta en la serie del canal de paga cada fin de semana. El criminal más buscado de Taiwán mantiene como rehén a la familia de un diplomático sudafricano; 27 personas han sido tomadas como rehenes por una pareja fuertemente armada que amenaza con estallar todo si no les devuelven a su bebé de tres meses.

Todas estas historias pueden comenzar con una simple llamada a la oficina de la policía, para luego ser tratadas y explicadas en cámara por especialistas como John Steed, quien fue jefe de seguridad política en la oficina de la ONU y formó parte del programa de liberación de rehenes junto a Leslie Edwards, un negociador profesional. “Antes de hablar debes armar un guión con los temas a tratar y los principales puntos a tocar”, describió Edwards en el primer capítulo.

Este domingo se expondrá la historia de unos rebeldes armados que secuestraron a 89 personas en la embajada de Myanmar en Bangkok. Situación que se convirtió en una de las mayores crisis de rehenes en la historia de Tailandia, cuando los criminales amenazaron a los negociadores con matar a una persona cada media hora.

“Se tuvo acceso a especialistas profesionales que se dedican a la negociación de rehenes, y en cada uno de los episodios conoces historias distintas. El tono es de suspenso y la idea es provocar al espectador para que se quede a ver qué es lo que pasó en cada relato”, detalló Eva Barrera.