Michael J. Fox, que padece la enfermedad de Parkinson desde 1991, abrió su corazón para hablar de los malos momentos que ha vivido, como las múltiples fracturas que ha tenido y la reciente muerte de su mamá. El actor que fue protagonista de la icónica película Volver al Futuro; sin embargo, no pierde la fe ni el buen ánimo.

En 2018, Michael J. Fox fue sometido a una operación en la médula espinal por un tumor, luego se fracturó el brazo izquierdo. Después, vinieron más accidentes.

Todo “empeoró”, dijo el actor a People. “Me rompí la mejilla, luego la mano, luego el hombro, me pusieron un hombro de reemplazo y me rompí el brazo (derecho), luego me rompí el codo. Tengo 61 años y lo siento un poco más”. “Nunca fui realmente un tipo malhumorado, pero me ponía muy malhumorado y cortante con la gente. Trato de cortarlo de raíz. Siempre pienso en estos asistentes que trabajan conmigo y a menudo les digo: “Diga lo que diga, imagínense que dije ‘por favor’ al principio y ‘gracias’ al final. Tómate un segundo y asimila que podría haber dicho eso si fuera más yo mismo, pero si no lo hice, me disculpo”.

Michael J. Fox tiene una fundación que lucha para encontrar la cura del Parkinson y, de acuerdo con el medio, hasta el momento ha recaudado 1.5 mil millones de dólares. El actor canadiense-estadounidense está casado con la actriz Tracy Pollan, con quien tiene cuatro hijos: Sam, de 33 años; las mellizas Aquinnah y Schuyler, de 27 años, y Esmé, de 21.

Estas heridas no significan que su enfermedad esté empeorando, dicen quienes le rodean, y actualmente su única misión es caminar y no caerse. “Toda la misión es: No te caigas. Entonces, lo que sea que funcione para no caerte, ya sea un andador o una silla de ruedas, un bastón, un tipo con un cinturón alrededor de mi cintura agarrándolo, uso todas esas herramientas”.

Michael J. Fox se despidió del mundo de la actuación en el 2020.