El artista británico Banksy alborotó las redes sociales luego de que incitara a “ladrones” e incluso a fanáticos a robar artículos de la tienda de ropa Guess ubicada en Regent Street (Londres), debido a que la marca supuestamente utilizó varias de sus obras para exhibirlas sin su consentimiento.

Fue a través de Instagram donde el pintor publicó una fotografía del aparador en el que se ve al fondo su grafiti Flower thrower junto a los diseños. Banksy acompañó la imagen con la leyenda: “Se han ayudado a sí mismos con mi obra de arte sin preguntar, ¿cómo puede estar mal que hagas lo mismo con su ropa?”.

Pese a que Flower thrower era el dibujo que más sobresalía en el diseño de la tienda, también se utilizaron algunas de sus otras obras para añadirlas a las prendas como Living the dream; Queen Ziggy; Thug for Life Bunny y Flying balloon girl.

En el anuncio de la colección de Guess utilizaron la palabra “inspirado”, por lo que la marca explicó que los artículos se produjeron en asociación con Brandalised, una licencia de grafiti urbano que tiene la “misión de ofrecer a los fans del artista coleccionables de grafiti accesibles”.

Las prendas pueden conseguirse por un precio de 41 a 278 dólares estadounidenses. “El grafiti de Banksy ha tenido una influencia fenomenal que resuena en toda la cultura popular”, explicó Paul Marciano, el director creativo de la marca de lujo.

Sin embargo, tras la demanda de Banksy, fuentes informaron que Guess había cerrado la tienda, además que reforzó la seguridad de la misma.