Se busca epitafio

Una lápida, la aparición del licenciado Víctor Garcés, quien —como buen cementero— terminó de buenas a primeras sepultando públicamente el paso de Ricardo Peláez como director deportivo de Cruz Azul, bajo la idea de que lo que necesitan es un “pelele” o un “títere”, al que puedan decirle lo que tiene que hacer.

De futbol, que “sabe mucho”, dijo contundente que la directiva de La Máquina es responsable de que los últimos 22 años no hayan sido campeones de Liga, que es lo que les interesa. Su “sabia” opinión es que en la Federación Mexicana de Futbol se inventan campeonatos y que administrativamente los sueldos de los futbolistas son onerosos y de nada sirve que les paguen fortunas y tengan casas, lujos, yates, automóviles deportivos, primas por ganar, casi hasta por perder, y vivan entre algodones, si no ganan un título de Liga.

¿Qué pensarían Cristiano Ronaldo, Leo Messi, Andrés Iniesta y hasta “el Chicharito” Hernández, si por casualidad lo escucharan?

En Europa, sí que cobran. Don Víctor, qué tal que en un bulto de cemento pudiéramos ver la carita de “el Chucky” Lozano; ¿no le alcanza a su equipo?

Cuando —vía telefónica— enlazaron a Ricardo Peláez, con sólo decirnos que usted apareció hace un mes, en su papel de directivo, nos quedó claro que el pleito interno de la familia Álvarez se ha llevado entre las patas al futbol y tanta semifinal o final perdida.

Soy un niño que a los 10 años de edad recibió, de manos de Miguel Marín y Alberto Quintano, el uniforme de Cruz Azul con el número 4. Nos lo entregaron en la banqueta del hotel Marbella. Era 1973, jugaba en el GAM, el Cruz Azul Guillermo Álvarez Macías, aunque como participaba en la Liga Lindavista, confundían sus siglas con Gustavo A. Madero.

No sé qué edad tenía usted, pero 12 años más tarde, cuando inicié en Televisa narrando, Ricardo Peláez debutó en el América anotando goles.

¿Qué estaba haciendo usted, apreciable lector?

El futbol mexicano tiene a Peláez como un jugador con una trayectoria intachable. Anotó 187 goles, de los cuales 16 fueron como seleccionado nacional; campeón con América, bicampeón en Necaxa y subcampeón jugando con Chivas, en donde finalmente se retiró.

Qué decir de sus últimos años como presidente deportivo en el América y su efímero proyecto con el Cruz Azul, como director deportivo en esa institución.

¿De qué lado cree usted que estemos afición, medios y entorno?

¿Del sentimiento del que usted habla o del futbol? “Cruz Azul es más que una fábrica de cemento, más que un equipo de futbol, Cruz Azul es una forma de vida”. Disculpe, pero estas palabras de don Guillermo Álvarez Macías, le van más a Ricardo que a usted, con quien Cruz Azul es una verdadera burla.

Twitter: @fernando_andere