De acuerdo con un estudio publicado por Amecafé en 2016, las cafeterías independientes son el lugar en donde nacen muchas de las tendencias más novedosas del café en México, como el café de especialidad y los diferentes métodos de preparación.

De igual forma, en el estudio se ofrecen algunas recomendaciones para que estos negocios enfrenten las mismas oportunidades de crecimiento que las cafeterías en cadena, entre las recomendaciones están: la identidad del comercio, el apoyo de la comunidad en donde se establezca la cafetería, el servicio cercano e individualizado y la calidad del producto.

Las principales barreras de entrada al negocio del café según el estudio son: contar con el capital inicial para emprender en el comercio cafetalero; la falta de capacitación de los empleados y la escasa asistencia o apoyo institucional a emprendedores.

Al respecto, Marcus Gottfried, director de Expo Café 2019, dijo que el desempleo impulsa a que más personas inicien un negocio relacionado con el café.

Y es que los años de menor crecimiento económico impulsan a la apertura de cafeterías en el país, en la actualidad existen 61 mil establecimientos consolidados y este año estima, dadas las situaciones económicas del país, se incrementen entre 20 y 25%.

El especialista afirmó que en México hay un crecimiento del 20 al 25% en la facturación de venta en máquinas, vitrinas e insumos que tiene que ver con la venta de café.

Indicó que cuando el Producto Interno Bruto (PIB) va a la baja, el negocio de las cafeterías sube y esta tendencia es de las más accesibles, pues muchas personas abren un negocio relacionado al café con la liquidación de su antiguo empleo.

Para concluir, recalcó que el lugar en donde se establezca la cafetería es esencial que se registre flujo de personas, ya que una taza de café que se puede producir en 7 u 8 pesos, dependiendo del tipo de café, se venda a más del doble, al menos en 20 pesos, por lo que considera que el retorno de inversión sea entre los siete meses o antes.