En un hecho histórico en el Campo Militar 1-A, el presidente Andrés Manuel López Obrador puso este miércoles en marcha la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de los Hechos Ocurridos entre 1965 y 1990, que consultará archivos, realizará acciones de reconocimiento y búsqueda en instalaciones militares del país para esclarecer las violaciones graves a derechos humanos que se cometieron en ese periodo, como desaparición y tortura, en la llamada guerra sucia.

Ante sobrevivientes y familiares de personas desaparecidos, entre ellos Micaela Cabañas, hija del maestro rural, Lucio Cabañas, el subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez, calificó este acto como una nueva etapa en la historia el país que busca allanar el camino para cerrar una herida que se mantiene abierta.

Además, consultar archivos para esclarecimiento de los hechos, realizar entrevistas y recibir testimonios del personal de las Fuerzas Armadas sobre víctimas de violaciones a los derechos humanos en instalaciones militares.

En este marco, el subsecretario de Gobernación pidió a la Fiscalía General de la República (FGR) reabrir las 245 carpetas de investigación sobre la guerra sucia, que “viven el sueño de los justos”.

Familiares de personas desaparecidas durante la llamada Guerra Sucia protestaron en el inicio de actividades de la Comisión para el Acceso a la Verdad.

Increpan a Cresencio Sandoval

Durante su intervención, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval González, fue increpado por familiares de personas desaparecidas que estuvieron como invitados en el evento celebrado en el Campo Militar 1-A.

En la explanada de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, un grupo de personas lanzó consignas mientras el general Sandoval González ofrecía su mensaje.

“¿Dónde están los desaparecidos y los culpables?”, soltó uno de los asistentes cuando el general afirmaba que “las Fuerzas Armadas han permanecido subordinadas al poder civil, tal como lo establece la Ley Orgánica”, y que el mando supremo del Ejército y Fuerza Aérea corresponde al presidente Andrés Manuel López Obrador.