Migración requiere de trabajo conjunto con EU

El gobierno de Estados Unidos mostró su urgencia para “cerrar” el campo de refugiados de Matamoros, Tamaulipas, en el que se agolpan miles de solicitantes de asilo varados a la espera de su turno en el proceso judicial migratorio de ese país por culpa del programa Protocolos de Protección Migratoria (MPP), conocidos como Permanecer en México, impuesto por el gobierno de Donald Trump y que la administración de Joe Biden está empezando a desmantelar con una primera fase para reaceptarlos.

“Es muy importante cerrar ese campamento y asegurar que hay otras posibilidades para personas que llegan a la frontera que vivir en un campamento como ese”, dijo Roberta Jacobson, asistente especial del presidente Biden y coordinadora de la frontera sud-occidental, en una llamada con periodistas, a pregunta de El Universal.

La exembajadora no ocultó que la situación de los migrantes en ese campo de refugiados es “muy dura”, y por ese motivo la tramitación de los solicitantes de asilo que están en Matamoros es una “prioridad” por su situación de vulnerabilidad.

Para ello, anunció que el gobierno de Estados Unidos, en colaboración con el gobierno mexicano y el sector privado y fundaciones, se están encargando de aportar los fondos y recursos humanos para atender a la gente que se agolpa en ese campamento, mientras esperan que se resuelva su caso migratorio, un proceso que puede durar semanas o meses.

Política migratoria

“Ya es una realidad la decisión del presidente Joe Biden, dar un giro de 180 grados a la política migratoria del presidente Trump, que desmanteló la política de asilo, aumentó los controles de la frontera y cerró gradualmente las vías de acceso legal a Estados Unidos”, aseguró Guadalupe González, profesora e investigadora del Centro de Estudios Internacionales del Colegio de México.

Tras la llegada de Biden a la presidencia de Estados Unidos, González, Alan Bersin y Theresa Brown hablaron sobre cuáles serán los primeros pasos del gobierno demócrata en este tema clave para México.

Alan Bersin, quien fue el comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en la administración de Barack Obama, se refirió a las tres órdenes ejecutivas firmadas por Biden el 2 de febrero, con acciones dirigidas a revisar los cambios que se hicieron durante la administración de Donald Trump a las leyes de inmigración de EU y a los protocolos.

Específicamente ordenaron al secretario de Seguridad Nacional examinar los Protocolos de Protección a Migrantes (Quédate en México) y hacer recomendaciones de cómo revertir el proceso de miles de casos atorados en el sistema, y dar apoyo humanitario a alrededor de 18 mil individuos que permanecen en la frontera norte de México; además de establecer un equipo de trabajo que tome acción inmediata para reunir a las familias que fueron separadas en la era Trump y permanecen divididas.

Bersin, quien fue subsecretario de Política y Asuntos Internacionales en el Departamento de Seguridad Interior y participó con Janet Napolitano en la creación del programa DACA -que permite que los jóvenes que llegaron a EU siendo niños, con sus padres migrantes, puedan estudiar y trabajar sin ser deportados-, explicó que hasta el momento no ha habido una reacción pública amplia en torno a las órdenes y habrá que esperar a las respuestas de los líderes políticos.