2 de octubre... Sesión para el olvido

La segunda Sesión Ordinaria de la LXVII Legislatura fue el 2 de octubre: inolvidable, pero para el olvido. Es que fue exprés, y accidentada. Había nervios entre los participantes, como todo debutante. Tras un largo espacio de silencio en la transmisión en vivo de la sesión ordinaria, comenzó la imagen. La presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del estado, Rosa Elizabeth Bonilla Hidalgo (PT), se aferró al Reglamento interno del "Honorable Congreso". Así, al oír el murmullo, citó el artículo 20 para pedir silencio. Luego tocó la campanita. "Va dar inicio la sesión", dijo. El show del personal de Servicios Parlamentarios comenzó desde antes. Se la pasaron corriendo de un lado a otro y susurrando a los oídos de la presidenta y los secretarios. La presidenta pidió, con fundamento en otro artículo, a la Secretaría de Servicios Parlamentarios para el sistema electrónico habilitar el registro de asistencia de las diputadas y diputados (hasta por dos minutos). Y si bien algunos creyeron que el sonido se cortó a