A pesar de su enfermedad, logró vencer a la adversidad

"Cuando supe que estaba contagiada de VIH, me quise suicidar, solo que el nacimiento de mi hijo me dio fuerzas para resistir" dijo Griselda, resignada a  vivir con la enfermedad, pero dispuesta  a ayudar a evitar más contagios entre una población, que tiene más del 79 por ciento de riesgo de contraer la enfermedad.   Después de 14 años de padecer la enfermedad que contrajo al tener relaciones sexuales con su cónyuge, quien a pesar de saber que era portador del virus, no le importó embarazarla; Griselda trabaja dando conferencias  en importantes ciudades del país.   Advirtió que en Reforma hay  jóvenes del nivel medio superior, que sostienen relaciones sexuales sin  la más mínima protección y eso es preocupante, señaló. Como conferencista dijo que ha tenido la oportunidad de viajar a la Ciudad de México y Puebla y  fue  nominada para ir a España, pero lamentablemente no fue electa. A sus 45 años, la enfermedad ha causado estragos en su vida y su cuerpo, haciéndola parecer de edad más avanzada, Sin embargo tien