Advierte riesgo por el mal manejo de cuentas bancarias

El destino más común de los recursos provenientes de la delincuencia organizada es al arrendamiento de casas, locales, departamentos, terrenos o vehículos, por ello la Ley Antilavado de Dinero mete en cintura también a los contribuyentes que se dedican al arrendamiento.  Así lo explicó el presidente de la Comisión de la Prevención de Lavado de Dinero, Combate al Financiamiento al Terrorismo y Anticorrupción Región Centro Peninsular del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), Néstor Gabriel López López. Detalló que el objetivo de los delincuentes es meter el dinero negro al sistema financiero a través de estos procesos para pasar desapercibido, sin embargo, si la autoridad logra descubrir que dichos arrendamientos tienen relación con el crimen organizado, se pueden involucrar también en la extinción del dominio. El especialista indicó que en la Ley Antilavado de Dinero están bajo la lupa todos los contribuyentes, ya sean personas físicas o morales, por lo que caer en una irregularidad sin querer, le