Todos los trajes lucieron. Algunos más extravagantes que otros; fueron artesanales o muy comerciales. También las calles y familias de Tuxtla Gutiérrez fueron testigos de infantes que prefirieron un atuendo más tradicional, de aquellos personajes que se identifican con las costumbres mexicanas. La algarabía y la multitud se hizo presente para pedir la ¡calabacita, tía! Aunque la forma de pedir la calabaza y los dulces se han modificado con el paso de los años, el acto en sí prevalece. Niñas, niños, jóvenes y hasta personas adultas disfrutaron de esta celebración. La pandemia quedó atrás y las “almitas” se desbordaron en las calles de la capital, pero también en el resto del estado en donde a esta tradición la denominan como pedir ayote. Por destacar a un entusiasta de este festejo, encontramos al tío Luis, quien se lució al instalar una casa del terror sobre la 4ª Oriente y 4ª Norte, en el corazón de capital. Antes de las 17:00 horas el lugar estaba abarrotado. Familias enteras llegaron al sitio para aprec
Algarabía y multitud en pedida de ¡calabacita, tía!
Todos los trajes lucieron. Algunos más extravagantes que otros; fueron artesanales o muy comerciales. También las calles y familias de Tuxtla Gutiérrez fueron testigos de infantes que prefirieron un atuendo más tradicional, de aquellos personajes que se identifican con las costumbres mexicanas. La algarabía y la multitud se hizo presente para pedir la ¡calabacita, tía! Aunque la forma de pedir la calabaza y los dulces se han modificado con el paso de los años, el acto en sí prevalece. Niñas, niños, jóvenes y hasta personas adultas disfrutaron de esta celebración. La pandemia quedó atrás y las “almitas” se desbordaron en las calles de la capital, pero también en el resto del estado en donde a esta tradición la denominan como pedir ayote. Por destacar a un entusiasta de este festejo, encontramos al tío Luis, quien se lució al instalar una casa del terror sobre la 4ª Oriente y 4ª Norte, en el corazón de capital. Antes de las 17:00 horas el lugar estaba abarrotado. Familias enteras llegaron al sitio para aprec