Amatenango: mujeres que dan vida al barro

El municipio de Amatenango del Valle, con raíces tseltales, preserva una de las tradiciones más arcaicas del pueblo: la alfarería, la cual enaltece el trabajo de muchas mujeres. En un breve recorrido por este lugar, Esperanza Bautista Gómez con sus manos transformadas en barro, presenta un simple mosaico artesanal y rústico de figuras coloridas en las que resaltan palomas, ollas, floreros, vasijas y el jaguar, siendo una de las piezas más representativas de Chiapas y la más elaborada. Iniciando el día, Bautista asciende la montaña situada en la localidad de El Madronal, lugar donde se encuentra la tierra endurecida y lista para la extracción. "Esta tierra simplemente se revuelve con arena y agua para formar la textura del barro blanco; una vez teniendo la mezcla, se moldea y comenzamos a realizar figuras", explica la menestral. Es importante resaltar que este proceso histórico conlleva habilidad, imaginación y gracia en las manos para ir creando una variedad de piezas notables y únicas de esa región, que