Analizan uso del ámbar en culturas prehispánicas

En México, desde tiempos prehispánicos, los grandes yacimientos de ámbar se ubican en Simojovel y Totolapa, pues sus minas poseen una tradición de explotación manual. Debido a ello, arqueólogos e investigadores investigan su presencia en México y Guatemala a través de fuentes históricas y contextos arqueológicos. El ámbar fue un material sumamente apreciado en Mesoamérica y a través de su intercambio comercial alcanzó territorios que hoy ocupan el Altiplano Central mexicano, Michoacán, Oaxaca, la Costa del Golfo, la región zoque del occidente de Chiapas y el área maya. Así lo expuso la investigadora del Centro de Estudios Mayas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Lynneth S. Lowe, en la conferencia “Los caminos del ámbar en la antigua Mesoamérica”, que impartió en El Colegio Nacional (Colnal), promovido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Formación y origen “En el Instituto de Biología de la UNAM se identificó que el ámbar de Chiapas provenía de una especie extinta: