Atendió su último parto a los 90 años

Después de dedicar 67 años a la atención de mujeres embarazadas, Manuela Meza Hernández, originaria de Cintalapa, decidió poner fin a su labor como partera tradicional a los 90 años de edad, dejando un legado construido a través de cientos de nacimientos. Explicó que fue durante el pasado mes de junio cuando atendió su último alumbramiento, decisión motivada por el desgaste físico que le dejaron décadas de acompañar a las mujeres durante el embarazo, el parto y el posparto. Recordó que a los 23 años se trasladó a San Cristóbal de Las Casas, donde, bajo la guía de la señora Amelia Quiroz, asistió su primer parto. Desde entonces, aseguró, perdió la cuenta de los nacimientos que ayudó a traer al mundo. Adaptación “Mi casa parecía hospital; afuera estaba lleno de carretas, carros y bicicletas de los familiares de las mujeres que estaban en labor de parto”, relató. Explicó que su vivienda contaba con varios cuartos donde las embarazadas permanecían en reposo hasta el momento del alumbramiento, para después ser tra