Eduardo Meza Guillén, con tan solo seis años de edad, desapareció mientras jugaba a las canicas en la banqueta de su hogar, era un sábado 21 de enero del 2012 cuando su madre no supo más de él; desde entonces a "Lalito" (como aún le llaman su familiares) le festejan su cumpleaños cada 21 de marzo, ayer estaría cumpliendo 11 años de edad. Su madre, María Alicia Guillén Hernández, invita a su casa a decenas de personas para festejar el natalicio de su pequeño, los invitados llevan juguetes, pastel, somés, tal como si Eduardo estuviera en casa. Doña Alicia, con lágrimas en los ojos, aseguró que a su hijo se lo robaron, se le arrebataron de manera adrede, indicó que días antes de su desaparición una mujer se le acercó al pequeño para regalarle un dulce, el cual fue rechazado por Lalito. "Un 21 de enero salió mi niño a jugar canicas, han pasado cinco años y mi hijo no ha regresado. Tengo una persona sospechosa, porque ella horas antes se paseaba por la casa; un testigo me contó que dos días antes de su desaparició
Ayer Lalito cumpliría 11, desapareció hace cinco
Eduardo Meza Guillén, con tan solo seis años de edad, desapareció mientras jugaba a las canicas en la banqueta de su hogar, era un sábado 21 de enero del 2012 cuando su madre no supo más de él; desde entonces a "Lalito" (como aún le llaman su familiares) le festejan su cumpleaños cada 21 de marzo, ayer estaría cumpliendo 11 años de edad. Su madre, María Alicia Guillén Hernández, invita a su casa a decenas de personas para festejar el natalicio de su pequeño, los invitados llevan juguetes, pastel, somés, tal como si Eduardo estuviera en casa. Doña Alicia, con lágrimas en los ojos, aseguró que a su hijo se lo robaron, se le arrebataron de manera adrede, indicó que días antes de su desaparición una mujer se le acercó al pequeño para regalarle un dulce, el cual fue rechazado por Lalito. "Un 21 de enero salió mi niño a jugar canicas, han pasado cinco años y mi hijo no ha regresado. Tengo una persona sospechosa, porque ella horas antes se paseaba por la casa; un testigo me contó que dos días antes de su desaparició