Bailan en honor a la virgen de la Candelaria

Las calles y el parque central de San Fernando se transformaron en un escenario donde la fe toma cuerpo y ritmo. En honor a la virgen de la Candelaria, mujeres devotas salen a danzar vestidas con blusa y vestido de manta, portando con orgullo un sombrero charro que completa una estampa profundamente única del municipio. Cada paso marcado sobre el suelo es una oración silenciosa; cada giro del vestido, un eco de las generaciones que han sostenido esta tradición. Cumplir promesa Guapas y elegantes, las Candelarias no buscan el aplauso fácil, sino cumplir una promesa hecha desde la fe y el corazón. La música de tambor y carrizo, pero también de banda, envuelven el ambiente y convocan a la comunidad a detenerse, mirar y recordar. Familias se congregan alrededor de la danza. Observan el vaivén del grupo de mujeres que a los sones marcados hacen diferentes bailes frente a la iglesia del pueblo. La virgen de la Candelaria, centro espiritual de la festividad, que se celebra del 1 al 3 de febrero, está presente