La importancia de la ganadería ovina es tal, que en algunas regiones de los Altos de Chiapas, “incluso, las ovejas son consideradas como un miembro más de la familia”, expone el profesor e investigador de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, Juan Carlos Martínez Alfaro, quien enfatizó el papel de la mujer en la domesticación de esta especie durante 500 años. En su investigación “Borrego Chiapas en la cultura Chamula”, publicado en la revista Ecofronteras, el investigador detalla que desde su llegada e introducción por los españoles, el borrego sería cuidado en su pastoreo por mujeres y niños de las poblaciones mayas, tsotsiles y tseltales. Los borregos llegaron a la vida de los pobladores de la región Altos de una manera circunstancial, y actualmente resulta difícil imaginar la cultura chamula sin su presencia, ya que es parte de su indumentaria, alimentación y estilo de vida. “El borrego Chiapas encontró no solo un terreno fértil, sino que se resguardó en el corazón de las mujeres y los niños, lo
Borrego Chiapas, protegido por las ovinocultoras
La importancia de la ganadería ovina es tal, que en algunas regiones de los Altos de Chiapas, “incluso, las ovejas son consideradas como un miembro más de la familia”, expone el profesor e investigador de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, Juan Carlos Martínez Alfaro, quien enfatizó el papel de la mujer en la domesticación de esta especie durante 500 años. En su investigación “Borrego Chiapas en la cultura Chamula”, publicado en la revista Ecofronteras, el investigador detalla que desde su llegada e introducción por los españoles, el borrego sería cuidado en su pastoreo por mujeres y niños de las poblaciones mayas, tsotsiles y tseltales. Los borregos llegaron a la vida de los pobladores de la región Altos de una manera circunstancial, y actualmente resulta difícil imaginar la cultura chamula sin su presencia, ya que es parte de su indumentaria, alimentación y estilo de vida. “El borrego Chiapas encontró no solo un terreno fértil, sino que se resguardó en el corazón de las mujeres y los niños, lo