Hay que mirar bien y tomar precisa medida, con discreción, para que la persona se sienta cómoda y en confianza, mientras Gladis Lázaro Coello toma dimensiones para luego confeccionar la vestimenta de un personaje que ha dejado huella en las usanzas de Suchiapa: el Tigre de Nambusheli. En el barrio El Útimo Suspiro, frente al panteón del pueblo y junto al monumento "Corpus Christi", se escucha a velocidad el sonido de una máquina; Gladis ahí tiene su colorido y pequeño imperio atildado de recuerdos fotográficos y algunos pedazos de tela que cuelgan de su mesa. A lo largo de los años le ha dado vida a cientos de trajes para el acervo del Calalá sin dejar morir este noble oficio, además, se han incorporado las nuevas generaciones al aprendizaje de confeccionar prendas de vestir. Oficio También sorprende y llena de alegría encontrar a una de las costureras más antiguas del pueblo, la patriarca Jesús Coello Serrano, de 99 años: vital y luchadora, una dama hecha así misma. La nonagenaria es jovial al lente de esta
Calalá, puntadas que unen recuerdos
Hay que mirar bien y tomar precisa medida, con discreción, para que la persona se sienta cómoda y en confianza, mientras Gladis Lázaro Coello toma dimensiones para luego confeccionar la vestimenta de un personaje que ha dejado huella en las usanzas de Suchiapa: el Tigre de Nambusheli. En el barrio El Útimo Suspiro, frente al panteón del pueblo y junto al monumento "Corpus Christi", se escucha a velocidad el sonido de una máquina; Gladis ahí tiene su colorido y pequeño imperio atildado de recuerdos fotográficos y algunos pedazos de tela que cuelgan de su mesa. A lo largo de los años le ha dado vida a cientos de trajes para el acervo del Calalá sin dejar morir este noble oficio, además, se han incorporado las nuevas generaciones al aprendizaje de confeccionar prendas de vestir. Oficio También sorprende y llena de alegría encontrar a una de las costureras más antiguas del pueblo, la patriarca Jesús Coello Serrano, de 99 años: vital y luchadora, una dama hecha así misma. La nonagenaria es jovial al lente de esta