Campo sensible al cambio ambiental

La producción de alimentos en México se enfrenta a la amenaza de los efectos del cambio climático y una profunda desigualdad en las capacidades productivas del campo. Un análisis del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) sitúa a Chiapas como un ejemplo de esta vulnerabilidad, donde la combinación de sequías más severas y una agricultura de subsistencia pone en riesgo la seguridad alimentaria de la región y del país. El estudio, a cargo del investigador Irvin Rojas, identifica a Chiapas como un estado con un alto índice de vulnerabilidad a la sequía, un fenómeno que se proyecta se recrudecerá en las próximas décadas. Esta escasez de lluvias impacta directamente a cultivos básicos para la dieta nacional como el maíz y el frijol, haciéndolos menos rentables y más riesgosos para los productores. Falta tecnificación Sin embargo, el problema es estructural. El análisis del CIDE incluye una regionalización de la producción de maíz blanco en el país, que agrupa a los municipios según su tecnificación