Candelaria Rodríguez es una periodista chiapaneca por adopción que inició su carrera en los años 80, cuando el gremio periodístico era compuesto casi en su totalidad, si no es que todo, por hombres, sobre todo dirigiendo los medios de comunicación. Cuenta que le tocó convivir con varios de ellos, algunos le alzaban la voz, pero ella nunca se dejó. Hubo uno que siempre la trató bien, que se preocupaba, con quien formó una bonita amistad. Fue don Conrado de la Cruz Jiménez, director de Cuarto Poder. “Agradezco mucho a Conrado que me invita a escribir para Cuarto Poder. Lo recuerdo con mucho cariño, con mucho respeto”, dice bastante emotiva. “Siempre me preguntaba cómo estaba y eso lo agradezco mucho”. Cuando lo conoció, lo recuerda en el café Bonampak. Era el único que había hace 40 años o más. Era el punto de reunión de periodistas, funcionarias y funcionarios. Escribía lo que creía que como periodista debía de aportar, sobre todo de carácter social y político; casi siempre se llevaba el titular de ocho co
Candelaria Rodríguez: la primera colaboradora de Cuarto Poder
Candelaria Rodríguez es una periodista chiapaneca por adopción que inició su carrera en los años 80, cuando el gremio periodístico era compuesto casi en su totalidad, si no es que todo, por hombres, sobre todo dirigiendo los medios de comunicación. Cuenta que le tocó convivir con varios de ellos, algunos le alzaban la voz, pero ella nunca se dejó. Hubo uno que siempre la trató bien, que se preocupaba, con quien formó una bonita amistad. Fue don Conrado de la Cruz Jiménez, director de Cuarto Poder. “Agradezco mucho a Conrado que me invita a escribir para Cuarto Poder. Lo recuerdo con mucho cariño, con mucho respeto”, dice bastante emotiva. “Siempre me preguntaba cómo estaba y eso lo agradezco mucho”. Cuando lo conoció, lo recuerda en el café Bonampak. Era el único que había hace 40 años o más. Era el punto de reunión de periodistas, funcionarias y funcionarios. Escribía lo que creía que como periodista debía de aportar, sobre todo de carácter social y político; casi siempre se llevaba el titular de ocho co