Tras permanecer durante cuatro días en el parque Bicentenario de Tapachula, la tarde de este martes 20 de octubre integrantes de la caravana “Fe y Esperanza 2. Sin Fronteras”, partieron rumbo al centro del país. Portando una manta en la que establecen que “Migrar no es un delito”, los extranjeros, principalmente de El Salvador, Guatemala y Honduras, salieron con rumbo a la carretera Costera para emprender el recorrido hacia el norte del país. Algunos de ellos, señalan que quieren quedarse en México y otros ir a los Estados Unidos, de donde fueron expulsados por las autoridades. La falta de empleo y la violencia es la principal causa que esgrimen para salir de sus lugares de origen, aunque al llegar a la frontera sur mexicana también se encuentran con la falta de oportunidades laborales. En esta nuevo grupo, si bien la mayoría son jóvenes, también van familias completas con menores de edad, por lo que han acordado que irán despacio y de esa manera evitar que puedan ser detenidos por las autoridades migratorias
Caravana “Fe y Esperanza” se va de Tapachula
Tras permanecer durante cuatro días en el parque Bicentenario de Tapachula, la tarde de este martes 20 de octubre integrantes de la caravana “Fe y Esperanza 2. Sin Fronteras”, partieron rumbo al centro del país. Portando una manta en la que establecen que “Migrar no es un delito”, los extranjeros, principalmente de El Salvador, Guatemala y Honduras, salieron con rumbo a la carretera Costera para emprender el recorrido hacia el norte del país. Algunos de ellos, señalan que quieren quedarse en México y otros ir a los Estados Unidos, de donde fueron expulsados por las autoridades. La falta de empleo y la violencia es la principal causa que esgrimen para salir de sus lugares de origen, aunque al llegar a la frontera sur mexicana también se encuentran con la falta de oportunidades laborales. En esta nuevo grupo, si bien la mayoría son jóvenes, también van familias completas con menores de edad, por lo que han acordado que irán despacio y de esa manera evitar que puedan ser detenidos por las autoridades migratorias