Miles de chiapanecos celebran año tras año al Cristo Negro de Esquipulas, festejos que van desde peregrinaciones que inician en el mes de diciembre a su templo ubicado en el municipio de Esquipulas en el Departamento de Chiquimulillas ya en la Frontera con Honduras y el Salvador, así como rezos en los domicilios, peregrinaciones, misas y ferias de las capillas edificadas en su honor. La fe de millones de feligreses católicos que rinden culto a la imagen del Cristo de Esquipulas, Santo Patrono de los Guatemaltecos, es cada vez mayor; es venerado tanto en su país de origen como en Sudamérica, México e incluso la tradición y fe ha sido llevada por migrantes a los Estados Unidos y Canadá, donde se realizan grandes festejos, principalmente en las comunidades latinas. La imagen del Cristo Negro fue realizada por el escultor portugués Quirio Cataño. El 9 de marzo de 1595, el artista entregó la escultura que llamó la atención de las poblaciones católicas cercanas y de allí creció una fe que ha cruzado fronteras. Hace
Celebran al Cristo Negro de Esquipulas
Miles de chiapanecos celebran año tras año al Cristo Negro de Esquipulas, festejos que van desde peregrinaciones que inician en el mes de diciembre a su templo ubicado en el municipio de Esquipulas en el Departamento de Chiquimulillas ya en la Frontera con Honduras y el Salvador, así como rezos en los domicilios, peregrinaciones, misas y ferias de las capillas edificadas en su honor. La fe de millones de feligreses católicos que rinden culto a la imagen del Cristo de Esquipulas, Santo Patrono de los Guatemaltecos, es cada vez mayor; es venerado tanto en su país de origen como en Sudamérica, México e incluso la tradición y fe ha sido llevada por migrantes a los Estados Unidos y Canadá, donde se realizan grandes festejos, principalmente en las comunidades latinas. La imagen del Cristo Negro fue realizada por el escultor portugués Quirio Cataño. El 9 de marzo de 1595, el artista entregó la escultura que llamó la atención de las poblaciones católicas cercanas y de allí creció una fe que ha cruzado fronteras. Hace