Celebran la tradicional quema de Judas

Las calles de Berriozábal fueron escenario de la tradicional quema y corrida de Judas, la cual es una celebración arraigada en la identidad del municipio. Entre la música, algarabía y devoción, el Judas de trapo montado sobre un toro cebú, recorrió los diversos barrios del pueblo, acompañado de familias que atestiguan y viven cada año este acervo, que a los ojos de la lente es una escena donde la adrenalina y la fe popular se entrelazan. Es importante resaltar que días antes, en los barrios, los muñecos elaborados con totomoxtle y vestidos con ropa vieja son colgados de postes o viviendas, portando frases que causan gracia pero también reflexión. Estos muñecos representan a Judas Iscariote, un símbolo de traición en la tradición cristiana. El Sábado Santo la figura es paseada y finalmente consumida por el fuego, en un acto que encierra un significado profundo de purificación y de expulsión simbólica del mal. Hay que destacar que esta herencia es traída de antiguas costumbres de España y ha encontrado en Berri